
Los cinco pilares del cultivo ecológico en la parcela 43B
La comuna de Tram Chim, una de las cuatro localidades con grandes extensiones agrícolas que rodean la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Tram Chim, está viviendo un cambio de paradigma en la forma de entender la agricultura. Lejos de la lógica tradicional que priorizaba el volumen de producción por encima de todo, un grupo de agricultores encabezados por el Sr. Bui Quang Sang, director de la Cooperativa Arrocera de Tram Chim, ha iniciado un camino hacia la sostenibilidad que busca armonizar el sustento de la población local con la protección del hábitat de las aves silvestres, incluida la emblemática grulla de corona roja.
El punto de partida fue una prueba piloto de 4,5 hectáreas en la cosecha de verano-otoño de 2026, ejecutada en la parcela 43B de la aldea Tan Cong Sinh. En ese terreno, el Sr. Sang aplicó un proceso riguroso que incluyó la reducción de la cantidad de semillas, el uso racional de los materiales, el aumento de fertilizantes orgánicos, la inspección periódica de los campos y la aplicación de pesticidas solo cuando fue estrictamente necesario. Tras la cosecha, la paja se incorpora al suelo mediante el arado para aprovechar la materia orgánica, lo que contribuye a la recuperación del terreno, reduce el polvo y el humo, y minimiza el impacto ambiental en el ecosistema circundante.
- Reducción consciente de la densidad de siembra para optimizar recursos.
- Uso racional y eficiente de materiales de producción.
- Incremento progresivo de fertilizantes orgánicos frente a químicos.
- Inspección periódica de los campos para monitoreo sanitario.
- Aplicación restrictiva de pesticidas solo ante necesidad estricta.
El acuerdo que redefine la agricultura del parque nacional
El 10 de septiembre marcó un antes y un después en esta historia. El Grupo PAN, en colaboración con el Comité Popular de la comuna de Tram Chim, celebró una ceremonia de firma de acuerdos de cooperación que selló la transición del modelo piloto a una zona de producción concentrada de 66 hectáreas interconectadas, destinada a la cosecha de invierno-primavera 2026-2027. Este ambicioso proyecto se implementará durante cuatro temporadas en el período 2026-2028, representando un salto cualitativo en la escala y la mentalidad productiva de la región.
En el acto, las partes firmaron un acuerdo marco sobre la vinculación entre agricultores, científicos, gestores y empresas, además de un contrato específico para la producción y adquisición de arroz ecológico entre los agricultores y Vinarice Vietnam Rice Company Limited, miembro del Grupo PAN. Le Chi Thien, subdirector del Departamento de Agricultura y Medio Ambiente de la provincia de Dong Thap, expresó su esperanza de que el modelo demuestre tres valores clave: mayores beneficios económicos para los agricultores, impactos positivos medibles en el ecosistema y alianzas a largo plazo para las empresas, todo ello alineado con el objetivo provincial de desarrollar una agricultura ecológica que reduzca costes y emisiones e incremente el valor.
Tras un largo periodo centrado en el volumen de producción y la maximización de la capacidad productiva de la tierra, la agricultura debe orientarse hacia la restauración de tierras, el uso racional de los recursos y la maximización del valor. Tram Chim es el sitio Ramsar número 2000 del mundo, por lo que el arroz que allí se produce tiene un valor único. El objetivo no debería ser solo vender arroz, sino también difundir la historia de los arrozales ecológicos para que los consumidores, al elegir arroz, contribuyan a la protección del medio ambiente.
La declaración del exministro subraya un cambio de mentalidad fundamental. Mientras en otras latitudes la burocracia y la falta de planificación amenazan al campo y al relevo generacional, como ha denunciado AEGA en Aragón, en Tram Chim se apuesta por la colaboración entre partidos para construir un futuro sostenible. Esta dirección también concuerda con el objetivo de Dong Thap de desarrollar la agricultura de forma ecológica, reduciendo costes y emisiones, e incrementando el valor.
Mientras esta transformación se gesta en el Delta del Mekong, otros escenarios mundiales reflejan la urgencia de repensar el campo. La Misión Legislativa de la Asamblea Nacional de Vietnam en Ca Mau ya estudia reformas energéticas y ambientales que complementan estas iniciativas agrícolas, demostrando que el país busca un modelo integral. Al mismo tiempo, fenómenos climáticos extremos, como las lluvias torrenciales que mantienen en estado de alerta a regiones enteras, evidencian que la adaptación al cambio climático no es una opción sino una necesidad para cualquier cultivo de arroz en el planeta, tal como se alerta en El Salvador.
Del arrozal al relato: turismo, narrativa y resiliencia climática
Cuando la zona arrocera se desarrolle de forma estable, los agricultores podrán participar en el turismo, convirtiéndose en narradores de su tierra, la temporada de cosecha y su proceso de adaptación al cambio climático. Este enfoque transforma la producción en una experiencia cultural y educativa, donde el consumidor no solo adquiere un alimento sino que se convierte en actor de la protección del medio ambiente. La recuperación del suelo mediante la incorporación de paja, la reducción de polución lumínica y atmosférica, y la convivencia con las grullas de corona roja crean un ecosistema donde la biodiversidad y la economía local se retroalimentan.
Desde las 4,5 hectáreas iniciales hasta la zona integrada de 66 hectáreas, este proyecto en Tram Chim representa mucho más que un cambio de escala productiva. Es la demostración de que es posible alimentar a las comunidades, restaurar los ecosistemas y generar valor añadido sin comprometer el patrimonio natural que ha convertido a esta comuna en un referente mundial de conservación. El acuerdo entre agricultores, científicos, gestores y empresas sienta las bases para que la agricultura vietnamita liderara un modelo donde la tierra no se agota, sino que se regenera, y donde cada grano de arroz cuenta una historia de respeto al entorno.




