Las academias de tenis enfrentan la distracción digital que afecta a jóvenes talentos. La concentración se convierte en un lujo escaso, exigiendo nuevas estrategias de formación.
Un torneo redefine el éxito en tenis juvenil, enfocándose en coloquios emocionales y autoestima. Redescubre el deporte como herramienta de crecimiento personal.